No Q No

No Q No
Calle Bahía de Palma 7A. Los Coronales. Madrid.
Luis Porras vino desde México en el año 1995 para inaugurar su primer restaurante en España, el “Mal Paso”. Situado en la Moraleja Green, uno de los barrios más lujosos de Madrid, se dio a conocer como un exquisito restaurante mexicano que estuvo abierto hasta el 2009. Actualmente, Luis junto a su tocayo Luis Hernández, se embarca en un nuevo proyecto, el “No Q no”, un mexicano fuera de lo habitual con un próspero futuro gracias a la calidad de sus platos y la perfecta y personalizada atención.


“Los clientes que nos visitan coinciden en describirlo como un restaurante recogido y muy acogedor”, nos cuenta Luis. Nos gusta mucho su decoración porque a pesar de alejarse del folclore mexicano, tiene pinceladas que nos recuerdan al origen de su cocina y de sus platos.

El local, que abrió a principios del mes de marzo, está presidido por una barra que sabe a picante, licores, tequila y cerveza Brabante. Dos inmensos ventanales que dejan que la luz ilumine el interior y que hacen que nos sintamos mucho más cómodos en esos amplios sofás de cuero. A lo lejos, en los baños, nos reciben tímidamente Frida Kahlo y Diego Rivera, que nos vigilan atentos a nuestros platos. Si alzamos la vista descubrimos multitud de espejos de distintos tamaños y colores que reflejan nuestros platos y a nosotros mismos. En el ambiente apacible se respira una combinación de aromas de México y productos mediterráneos, que nos introducen en una cocina de unión entre ambos lugares, una cocina Med-Mex.

Su chef, Martín Zozaya, viene a recibirnos y en su presencia notamos un delicioso aroma a tacos y enchilada. Martín nació en Argentina y vivió en México durante 19 años, en los que se formó en una de las escuelas de cocina más importantes y respetadas, Ambrosía. Cuando llegó a Madrid trabajó en locales de prestigio como la Central y Marca Sports Café, entre otros.
Luis nos cuenta que el tipo de fusión que se lleva a cabo en el No Q no se centra en la mezcla de productos, no en la mezcla de sabores. “Lo que Martín ha intentado en la cocina de No Q no es utilizar productos españoles, mediterráneos principalmente, para elaborar platos mexicanos. No lo describimos como una cocina de fusión, sino como una cocina basada en la combinación de elementos. Por ejemplo, la ensalada cojonuda lleva espárragos blancos, pero también contiene nopal, que es un tipo de cactus que se utiliza con mucha frecuencia en las recetas de los platos típicos mexicanos”.
El proyecto inicial orientaba No Q no a un modelo de negocio basado en un gastrobar, pero la calidad de sus platos ha hecho que los clientes lo hayan asentado como un auténtico restaurante mexicano en el que no sólo se disfruta de deliciosos cócteles, sino que es un local perfecto para degustar la gastronomía mexicana.


El local está ubicado en la zona de Los Coronales, una zona residencial muy próxima al aeropuerto de Barajas, por lo que cuenta con la presencia de muchas personas dedicadas al mundo de la aviación. Esto hace que entre el público de No Q no haya muchos foodies conocedores de la comida mexicana. “Es un barrio muy familiar. La clientela valora en particular que haya muchas ofertas distintas e interesantes cerca de su residencia y actualmente no hay demasiadas. Para ir a algún restaurante diferente tenían que ir al centro. Ahora tienen la opción de salir un viernes por la tarde cruzar la calle y encontrar un local en el que comer una comida distinta.”
La carta se complementa con una lista de sugerencias temporales de platos que nos recomienda Martín. Preguntamos por el plato estrella y no tardan ni un segundo en responder, “El guacamole acompañado de nachos. Se prepara al momento, por lo que los ingredientes son completamente frescos. Por eso es diferente, no sólo por la forma de prepararlo”.


Pero además del guacamole, encontramos otros platos riquísimos con los que se nos hace la boca agua. Por ejemplo, el Mousse de aguacate con salmón ahumado, las Enchiladas Poblanas, preparadas a base de una tortilla de maíz rellena de pollo y bañada con salsa roja picante; y por supuesto, la Ensalada Cojonuda, que como nos contaba Luis combina los espárragos blancos extra con pimientos asados, nopales y cebolla morada encurtida. Martín cocina también hasta tres tipos de tacos, los de cochinita pibil, los de ternera y los de tinga de pollo. Preguntamos por el picante, ¿se adapta al gusto español?: “En general se adapta, es normal porque estás en España y no a todo el mundo le gusta, pero muchas veces nos piden que añadamos más picante, porque hay gente que viene a vernos y que conoce muy bien la cocina mexicana y sus sabores”.
Y después del salado y el picante, ¿hay postres? Por supuesto, y además de los buenos. Sorbete e cactus al cava, tarta margarita, postre de mango y bombita de choco. En definitiva, difícil elección. Aunque se puede complicar un poco más si hablamos de sus cócteles, nosotros después de unas cervezas nos quedamos con el mojito.


Nos despedimos de Luis y de Martín y nos vamos con ganas de volver.

Sólo podemos decir Mexico lindo y querido volveremos.


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